lunes, 22 de abril de 2019

PERSONAJES Y VIVENCIAS DE CARACHE, RECUERDOS Y REMEMBRANZAS PARTE I






Presentación

Cuando en el año dos mil ocho acaricié la idea de comenzar a publicar mis trabajos de investigación, aun no pensaba que esto fuese posible, por cuanto es una tarea que requiere mucha responsabilidad, mas al tratarse de hechos verídicos y que de una u otra manera, pueden producir emociones encontradas en algunos, que podrían malinterpretar los verdaderos objetivos que persiguen estas publicaciones, por lo tanto, en este caso he decidido asumir toda la responsabilidad que conlleva, al tratar de graficar en este pequeño compendio de reseñas biográficas, las apreciaciones personales que tengo y conservo en mi memoria, de cada una de los Personajes que en ellas refiero. Pues aun cuando en algunos casos no los conocí más que por referencia, y en otros por mi contacto personal con ellos, he tenido como principal intención, resaltar de estos las más valiosas, hermosas y singulares características, y las cuales les hacen en mi concepto merecedores de los mas sentidos elogios y homenajes. En ningún caso aún cuando de ellos resalte sus condiciones físicas, no será nunca mi intención darle en estas notas, más importancia que las necesarias por circunstancias de identidad,  Pero de lo que si  hago hincapié, es la intención precisa y diáfana que me mueve en resaltar aquellos valores que intrínsecos en sus vidas significaron un elemento de gran importancia como aporte a nuestro acerbo histórico cultural y patrimonial, vale destacar que de entre todos ellos el principal  personaje que ocupa este interesante libro es Isabel Guedez, “Chávela”,  y he querido que sea con este personaje que aperturemos esta serie de reseñas Biográficas, porque estoy seguro, que goza del apoyo de todos cuantos me han sugerido la publicación de este breviario. Todos los que convivimos y compartimos con ella las calles de Carache, sabemos lo que significa este homenaje para nuestra identidad en el que de iguales maneras tan valiosas son aquellas que le preceden como parte de esta recopilación. A los familiares de todos y cada uno de los personajes que hoy por hoy reciben el sencillo homenaje que los ha de perpetuar en el tiempo y los que a partir de este humilde reconocimiento, dejan de ser anónimos, vaya de mi parte en primer lugar, mi palabra de respeto y mis consideraciones, por cuanto en algunos casos no me dio tiempo de contar con su aprobación para que pudiera yo hacer publica sus vida.  A quienes les agradezco enormemente, sus consideraciones, por otra parte a aquellos que no solo me permitieron entrar en sus vidas para lograr las entrevistas y los detalles importantes de resaltar, y finalmente muy especial a los personajes que aun hacen vida cotidiana en este nuestro querido pueblo, y quienes amablemente me permitieron conversar y registrar las imágenes con las cuales se recrean sus reseñas Biográficas.  Para quien escribe estas líneas, no ha sido fácil , pues se juntan muchos sentimientos albergados durante muchos años podría decirse que cuarenta años de mi vida están reflejados en estos registros, pues es a partir de los siete años cuando mi vida pública hace su aparición, compartiendo desde mi escuela con maestros, amigos y compañeros.  Hoy aún somos los mismos niños, algo cansados y desgastados pero con los mismos sentimientos por nuestro terruño, y ha sido ese amor por este suelo el que me ha motivado para que cada uno de los que aparecen en este libro, tenga inmerso en sus líneas el afecto y el agradecimiento por todo aquello que aportaron a mi identidad y mis convicciones. Es este compendio de Reseñas Biográficas, un aporte histórico que servirá seguramente a las generaciones futuras, como alimento al intelecto y al crecimiento espiritual  de quienes lo conserven y lo mantengan vigente. Pero principalmente es mi aspiración al publicarlo, el que no se pierdan estos valores intrínsecos que en ellos está impreso,  para que cada día seamos mejores ciudadanos, mucho más amantes de nuestra identidad como pueblo y sobre todo para que  aprendamos a no olvidar a quienes hicieron y dieron lo mejor de cada uno de ellos por este suelo bendecido por Dios y San Juan Bautista. Para culminar esta presentación, quiero decirle a los que adquieran este sencillo libro, que no están adquiriendo un texto común que deberá ser colocado en las bibliotecas para que se llenen de polvo o de tela de araña, sería un desperdicio de esfuerzo y trabajo que me ha costado hasta hoy mi recurso económico para publicarlo, sin contar con el trabajo tesonero y desinteresado para realizar las investigaciones y entrevistas. Por ello espero, y abrigo la esperanza de que al adquirirlo le darán el valor, como un homenaje permanente a nuestros  personajes populares.  De allí que no deberá faltar un texto en cada una de nuestras casas,  instituciones y escuelas.
El AUTOR.

                                                                                      Dedicatoria

En primer lugar quiero dedicar este esfuerzo a mis padres Antonio de Jesús Torres (+) y Juana Bautista Delgado de Torres, a mi hija  Enma Cecilia, a mis hermanos, y amigos cercanos, en especial a los Personajes que forman parte de este libro, a sus familiares,  y finalmente a todos los que por diferentes vías me manifestaron su apoyo para que lograra con éxito esta publicación. Para todos ellos un Dios se lo pague y mis agradecimientos eterno 

 Introducción

Las siguientes Reseñas Biográficas, no son biografías que busquen en algún momento resaltar condiciones técnicas, ni hechos académicos o de otra índole, que no sea, expresar de los Personajes que se citan en este texto sus actuaciones cotidianas, por cuanto obedecen en primer lugar a un empeño e intención de destacar sus vidas comunes como un hecho exclusivamente de un valor sentimental, y que no por ello en medio de la sencillez y lo común de sus vidas, deban ser relegados y condenadas a desaparecer de nuestra historia, comenzamos con decir de ellos que sin su cotidianidad y su aporte a lo común del desarrollo pueblerino, no tendríamos muchas cosas que contar, el vacio sin ellos seria inmenso, el elemento fundamental de los sencillo de lo cotidiano o simplemente de lo imperceptible, ha sido una de las características más importantes para quien se ha dedicado a recopilar y ha esquematizar las reseñas biográficas de estos Personajes populares, y los que a continuación dejan de ser anónimos para pasar a engrosar las listas de personajes que de una u otra manera han formado parte de nuestro gentílico y de nuestra identidad local.
En estas reseñas Biográficas no es preciso ni obligatorio esquematizar sus vidas ni cronológizar los hechos, pues se redactan o se escriben de manera amena y con ello el agregado de la informalidad que permite relatar un cuento con la comodidad de resaltar hechos eventuales puntuales y hasta hipotéticos, sin afirmar ni concretar fechas, pues más que una biografía donde se puntualiza cada hecho fijando fechas y lugares, en este caso el mismo reseñista o el personaje cuenta su historia de manera libre y amena, donde no existe el rigor que obliga a someterse a determinados hechos, la libertad con la que están escritas estas reseñas obedecen al capricho del autor que busca con ello resaltar características particulares y en algunos casos excepcionales de cada personaje, de sus vida cotidiana y de sus actuaciones más sencillas, hace un acontecimiento digno de destacas, Es una temática que conlleva a resaltar los valores más intrínsecos del personaje, su sencillez de estilo, su manera de percibir los hechos y acontecimientos más elementales para darles un sitial de gran importancia y valor histórico.
Cada personaje fluye en la relación del autor, quien se involucra de manera muy personal en, el la vida del personaje, sin que este afecte o interfiera en la reseña  por cuanto es su apreciación sobre la influencia que este personaje tuvo en la vida del que escribe la reseña, El valor que el autor le imprime a cada personaje va mas allá de toda superficialidad pues ahonda en la parte espiritual que es fundamental en este tipo de reseña, cada gesto cada movimiento, y palabra del personaje, es asumida con el análisis propio de la intención que se persigue, lo detalla lo refiere y lo valora en su justa dimensión humana, destaca del personaje lo que para el común y para los demás es a fin, es su propia identidad, pareciera que se busca relacionar a cada lector con cada uno de los personajes, claro está persigue una misma identidad, allí se refleja la necesidad de que cada uno de los personajes se ubiquen en su tiempo y en su entorno pero también recatarlo de las sombras y del anonimato, este cumulo de reseñas biográficas se convierte en un aporte invalorable para quienes consideran la vida cotidiana y común, como un elemento trascendental en el desarrollo humano llevándolo al sitial más elevado de la conducta humana, la Identidad, es en ella en la que nada se niega todo se valora por sí mismo, y crea una coraza que permite el fortalecimiento del orgullo y de la identidad. Compenetrarse con cada uno de estos personajes es retrotraer a nuestras vidas el valor de nuestra descendencia de nuestras raíces y de nuestra propia identidad. Internémonos, con la convicción de que en este hermoso proyecto, vamos a encontrar nuestra propia identidad, y a partir de allí aprendamos a querer y a valorar en nuestros hermanos lo más sencillo de ellos. Porque son parte de nuestro patrimonio humano.

El mejor homenaje
Toda historia encierra algo que debe ser contado, no con la intención de revelar Secretos  que no puedan ser revelados, sino porque en esas historias siempre habrá algo valioso que contar algo que dar a conocer características que son propias de cada uno de esos personajes y que  de alguna manera marca o marcó en su tiempo la vida cotidiana de toda una población, de un  entorno en el cual se desarrolló o en el cual convive, esas características es lo que los hace interesante a los ojos de quienes comparten sus vivencias cotidianas, sus acciones monótonas y que aun cuando puedan ser imperceptibles para algunos menos observadores, estas se van convirtiendo con el tiempo en parte esencial de la vida de todo un pueblo, tal es el caso de Isabel Guedez, (Chávela,) que con sus harapos arrastras, pasó toda una vida y varias generaciones conviviendo y compartiendo sus vivencias mudas, pero dejando en todos los que la conocieron un legado y un patrimonio intangible pero real, o un de Santos Duran,( Santicos) que sin conocer del cuatro más que sus limitados acordes primarios, pero con una gran valor creativo del que nos deja como legado la parranda de los animalitos o el sapo, pero que también fue el gran intérprete del Santo Domingo y qué decir de María Ignacia,(la fragüera), que hasta ayer elaboraba en su fragua los rústicos pero hermosos instrumentos de labranza, diría también la última mujer que usó el velo dominguero, o de un Enrique Terán imaginero popular y poeta, y Pedro María, que al verlo entre sus escasos aperos, fabricar sus cuatros, lamento que no haya quien le de la mano en tan loable trabajo, o podríamos recordar a Clemente Duarte luchador empedernido por el bienestar ajeno, y que su lucha va mas allá del tiempo; son personajes que le mueven el alma a cualquiera con sus historias sencillas pero de un humanismo indescriptible, como no hacer homenajes a estos hombres y mujeres que al igual que Evangelista allá en el serró de la Cruz, espera paciente para este día del Bautizo del libro donde se habla de ella porque ha bailado en tantas parte representando a Carache y esto la enorgullece porque un día el CONAC, la reconoció como Patrimonio Humano. El que no se conmueva con estas historias tan llenas de pueblo impregnadas de tradición, pero también de lecciones vividas que pudieran ser ejemplo para muchos debe conocerlas al menos en esta obra, pues hoy cuando en la juventud se hace cada día mas carente el reconocimiento, el amor por lo tradicional, por la fe, por lo sencillo y por lo cotidiano, se hace necesario retomar estas historias y echarlas a la mochila de la vida, a la mapire o a la marusa como dirían otros de mis reseñados, y ajilar por esos caminos buscando de nuevo encontrarnos con los personajes que ya se fueron, que no están pero que nos dejan al igual que Gonzalo Yépez, que José Juan Rodríguez o Minumboc, un legado de historias que no deben morir con ellos, para que al contarlas ellos tampoco mueran y sean permanentemente referencia que enaltezca la historia de un pueblo como Carache;  que sea este el mejor homenaje para ellos. .

José Gregorio Torres D


                                                                                Prologo

La trascendencia de la memoria de los pueblos siempre estará cargada de particulares anécdotas y elementales personajes que hacen de un trazado de vías y sus casas, el particular terruño y arraigo de muchos. De generaciones, que siempre verán en su pueblito, el refugio de sus recuerdos y la justificación de sus anhelos. Personas que dejan de ser personas y mutan en personajes, en ramales de vivencias, en caudales de anécdotas, y en emociones que vincula a los vivenciales habitantes con su madre tierra. Un asentamiento humano, que ha mutado en el tiempo, pero manteniendo la febril mezcla de sus culturas, es Carache, que entre sus elementales recuerdos resalta que fue fundada antes que la mismísima capital. Aquellos días de conquista, que enfrento y unió a primarios pobladores y nuevos invasores, derivo en una anécdota de antología que siempre va de boca en boca, de generación en generación. El acto de trazar las calles de Carache a punta de fusil, fue la raíz de aquellos pobladores que combinaron la bravía reactiva de los costeños con la constancia de los montañeses. De esta tan sutil definición de emotividad arraigo de pueblo surge una serie de habitantes cuyas presencia que respondían a sus sutiles acciones, emociones, costumbres, necesidades, profesiones y otras maneras de desenvolverse en la vida. Algunos llevan una pasión en su admirado día a día, otros con cabal disciplina o magnificencia de su vocación artística. El común denominador de los Caracheros, es su particular visión de la constancia…. Bolívar dijo en una oportunidad que “Dios da la victoria a la constancia”, entonces los Caracheros derivan en ser unos particulares victoriosos, pues la tenaz garra para aplicar el feliz término a todo, es una lindes del corazón. Siempre se encuentran situaciones que para bien o para mal, crean en seres reacciones difíciles de entender, siendo algo mas resaltante que veamos un ser sumido en la total indigencia a una persona que quizás haya derivado en un ser excepcional. Para muchos el cabal entendimiento de la lógica nunca aplicaba para ver a un ser humano en una postura impávida de aceptación de una realidad que la acompañaba por las calles del alegre Karachi. Para los visitantes resultaban una de las estampas mas recordadas y el certero comentario de la búsqueda de la explicación mas lógica. Pero destacablemente algunos Caracheros mas ajustados a las realidades del día a día, encantaron siendo poetas, músicos y artistas que alegraron las calles en las fiestas de San Juan o en aquellas romerías dominicales en la plaza Bolívar de un anochecer Veraniego-primaveral. Porque si, en Carache, el día a día es una sutil mezcla de día veraniego con noche primaveral, y algunos días donde la lluvia trasladaba las impresiones de encontrarse en el mas profundo lado del bosque de las Ardenas. Un Mandolinista que admirado por muchos decantaba en la expresión del mejor del mundo, originario de Carache, originario de las manos que tranzaban instrumentos con las notas mas dulces, de esa corriente de sutiles canciones que para beneplácito de los Caracheros nunca encajaron en una etiqueta, pues entonces se diría con mucha fuerza y razón … La Música Carachera. La autoctonía siempre dijo que los músicos del pueblo se le escurrió a la clasificación larense, maracucha o andina, aunque se le pueden ver rasos en su armonía. En Valera, en los amaneceres de viajeros nocturnos de las travesías lejanas de la capital o de cualquier recóndito lugar de la tierra de gracia, una frase revoloteaba para el trayecto a Carache… en la boca de los auspiciadores, se destacaba la frase “El Pueblo de las Acemas”. Era una sutil designación, un vago destello de la descripción del pueblo donde las manos de mujeres laboriosas que tejían aquellas serie de variadas acemas que rozaban en la denominación de suprema delicia … pues no faltaran los personajes que durante largos años tenían en su recibo estos divinos alimentos y que evolucionaron la delicadeza de tal cocción. Personajes que jamás caerán en el olvido, porque la nostalgia de sabores de antaño predominara más que el infortunio de la memoria. Uno de los hijos más trascendentales, moldeo el bronce en sutiles formas, en electrizantes texturas visiones físicas de la vida irreal, y que hoy en día se difuminan por museos y plazas del orbe. Un poeta del fuego, en palabras marmoleadas y explorador de los confines mundanos y que por sus ojos pasaron los mas lejanos, paisajes, paraísos hasta llegar al origen de la cultura occidental. Su nombre y apellido, es el deposito del orgullo patronal de los Caracheros pues el estandarte de Carache se paseo en sus brazos por palacios y grandes escenarios de Europa, hasta llegar al mismo Vaticano, para tomarse un café con el Papa. Es el mas inspirador de los padrinos. Pues, así una mezcla de causalidad y arte es la estampa de los Caracheros, que siempre prevalecerán en la tenaz fuerza de su laboriosa creatividad y que la historia independentista recordara con contradictoria figuración. Donde el olor del trapiche y la tierra morada ilustraran la excepcionalidad de sus habitantes, quienes entre el serpenteante camino que en esa cesta de valles la convirtieron en el fortín de los mil soldados, de Morillo y de aquellos expedicionarios que una tarde salieron a socorrer a Diego de Lozada para fundar lo que hoy es la capital de la República y que bien le dio el apodo de la “Tierra de la amable Libertad”.
Gustavo Delgado


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